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Sombras y luces del clan Jurado: ¿Qué queda de todos ellos?

Sombras y luces del clan Jurado: ¿Qué queda de todos ellos?

Fecha: 8 Marzo 2020 08:28

Rocío Jurado nunca imagino ni en sus peores pesadillas que su familia acabaría protagonizando historias duras y complicadas. Ni en los momentos más difíciles cuando se encontraba en Houston sometiéndose a un tratamiento que nunca funcionó, pensó que los desencuentros de siempre no tendrían arreglo. La situación era muy diferente a la de ahora con dos bandos irreconciliables.

En aquel momento su nieta Ro adoraba a su madre, Gloria Camila y José Fernando eran dos niños que estaban bien cuidados no sólo por el padre sino por los tíos de las dos ramas. Los paternos y los maternos. Rosa Benito y Amador formaban un matrimonio unido con sus subidas y bajadas emocionales. Nada importante en una pareja que llevaba muchos años casada. Ortega Cano toreaba y su nombre figuraba en buenos carteles taurinos con cache importantes. Rocío Carrasco ya se había separado de Antonio David, pero hasta que sucedió la ruptura rentabilizaron su relación y acudían juntos a programas como ‘Tómbola’. Si no les gustaba las preguntas o los comentarios de algún colaborador lo increpaban. Sucedió con Jesús Mariñas que había visto nacer a Rociíto (así se la llamaban) y con Karmele Marchante a la que quisieron tirar al agua en una de las publicidades cuando el programa se realizaba en el puerto de Alicante. Gloria, la hermana de Rocío no era visible igual que la familia colateral de Ortega Cano. Aparentemente no había más desequilibrios afectivos que los habituales en un clan donde sólo existía un vértice y la que controlaba a su clan era La Mas Grande. Su prioridad en la vida era mantener a todos unidos. Si había que echar una mano en temas económicos a los suyos lo hacía sin cuestionar si eran buenos o malos administradores. Ortega por su parte tenía una economía muy saneada y con patrimonio inmobiliario importante empezando por la finca ‘Yerbabuena’.

Rocío se casó con Antonio David con 18 años; seis meses y medio después, ya con 19, tuvo a su primera hija e hizo abuela a la Jurado con 50

La casa familiar de la Moraleja era el cuartel general de puertas abiertas. Los periodistas compartían las fiestas familiares y los éxitos profesionales. Así se mantuvo la costumbre durante mucho tiempo hasta que Rocío Jurado enfermo. La tragedia llegaría dos años después cuando Amador salió a las puertas de ese domicilio donde todos habían sido tan felices para anunciar su muerte. A las cinco de la mañana, cuando aún era de noche y con todo el dolor en el rostro quiso ser él quien nos comunicara lo que nadie quería oír.

ROCIO CARRASCO, FIDEL ALBIAC, JOSE ORTEGA CANO Y ROCIO JURADO LLORANDO DURANTE EL ENTIERRO DE PEDRO CARRASCO JJS / © Korpa 28/01/2001 MADRID *** Local Caption *** PEDRO CARRASCO'S BURIAL PICTURED, ROCIO CARRASCO, FIDEL ALBIAC, JOSE ORTEGA CANO, ROCIO JURADO/Foto: JJS/© Korpa

Este recordatorio de cómo era el clan Jurado en sus años de vino y rosas se ha actualizado a raíz de la decisión de Rocío Flores Carrasco de dejar de ser invisible para convertirse en un personaje televisivo. Este lunes habrá un recordatorio en el programa “Huellas de Elefante” en Telemadrid y de ese declive afectivo de todos ellos que tanto quiso preservar la matriarca. Rocío Carrasco se hizo fuerte con su pareja Fidel Albiac con el que se casó en una ceremonia a la que no acudieron sus hijos. Y no porque ella no quisiera sino porque antes se dieron unas circunstancias duras que la apartaron de su hijos. La primogénita (como ha publicado ‘Vanitatis’) tuvo un periodo terrible en la relación con su madre y nunca más volvieron a encontrarse. Rocío Carrasco no perdió la custodia sino que fue una sentencia la que determino esta situación tras unos sucesos que sucedieron en el ámbito familiar.

Rocío Carrasco y su esposo Fidel Albiac

Este desbarajuste emocional fue el resultado de un divorcio agresivo e implacable donde las verdaderas víctimas han sido la colaboradora televisiva y su hermano David. Puede ser que la situación cambie si no hay interceptores interesados que impidan ese volver a empezar entre la madre y la hija.

Hace unos días Rocío Flores confesaba a sus compañeros de la isla que le gustaría que su madre viera como se desenvuelve en su retiro televisivo. Se emocionó y este cambio de actitud puede servir para olvidar el pasado. En este caso estaría bien que el padre pusiera su granito de arena para reconducir un drama que afecta a demasiadas personas.

Rocío Flores muy apenada en "Supervivientes 2020"/Captura de Telecinco

Mientras que Rocío Carrasco ha mantenido su silencio todo este tiempo, Antonio David se convirtió en un perfil de reality. Muy lejos quedaba la demanda que puso a su es suegra Jurado por mil millones de pesetas que perdió y cuyos flecos legales se mantienen con su deuda (por las costas) al abogado Marcos García Montes que se encargó de la defensa de la artista.

Gloria Camila y José Fernando no tienen relación alguna con la hermana Rocío Carrasco a la que culpan de ese distanciamiento. “¿Qué hicimos nosotros de malo?, si éramos muy pequeños para mantener trifulcas con ella. Claro que me hubiera gustado que hubiera ejercido de hermana mayor, para mí, mi hermana es Rocío (Flores)”, se ha quejado en muchas ocasiones la joven que vive independiente en su piso al que invita a menudo a Ortega Cano y a su mujer Ana María Aldón a cenar. La última vez fue días antes de que su “madrastra” marchara a Honduras y a la que también asistió Rocío Flores. “Nos ha cocinado un pescado muy rico”, contaba el torero a quien esto firma. Esa noche también sirvió para que las dos concursantes (Rocío y Aldón) expusiera sus puntos de vista que se resumía en algo parecido a “cada una hace su concurso“ al margen de su relación.

Rocío Flores y Ana María Aldón en "Supervivientes"/Captura de Telecinco

Ortega Cano al principio no estaba muy de acuerdo en que su mujer participara en ‘Supervivientes’ y ahora la ve como ganadora. La estabilidad del torero tras cumplir su sentencia llego precisamente de su mando. Aldón dejó su frutería de Sanlúcar cuando se enamoró del torero y ha formado una familia feliz con el niño José María. “Quiso estudiar diseño y se sacó los estudios y ahora también da clases. Es muy fuerte y muy decidida”, asegura el marido.

La muerte de Rocío Jurado dejó a Ortega fuera de juego y como el mismo reconoció fue un periodo de autodestrucción. Ha sufrido y sigue sufriendo por José Fernando. El muchacho continúa con su recuperación en un centro especializado y sigue manteniendo su afecto por sus cuñados Amador y Gloria Mohedano. Con Rocío Carrasco hace mucho tiempo que se cortó la comunicación. La razón sólo ellos la saben pero se rumoreo que la herencia tuvo mucho que ver en ese distanciamiento.

Ortega Cano junto a sus hijos Gloria Camila y José Fernando en un homenaje a Rocío Jurado

Quizá el que salió más perjudicado de esta debacle del clan haya sido Amador. Al fallecer su hermana se quedó sin su trabajo de manager que no puso hacer extensivo a otros artistas. Se separó de Rosa Benito y se instaló en la finca que le toco en las últimas voluntades del testamento. En verano abre el local que ha montado en este lugar donde organiza fiestas y actuaciones en directo.

El torero José Ortega Cano y Amador Mohedano durante el acto «Estrella a la más grande».

¿Qué queda del clan Jurado tantos años después? La respuesta es triste, pero no queda mucho igual que sucedió con los tíos.


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