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Teodoro García Egea: “PP y Cs no suman, multiplican”

Teodoro García Egea: “PP y Cs no suman, multiplican”

Fecha: 23 Febrero 2020 02:06

«El PP es garantía de que en el CGPJ no entran ni los independentistas ni los de Podemos. Tienen que aceptar nuestro pacto por la Justicia y las modificaciones en el sistema global de elección de los vocales antes de poder sentarnos a hablar de la renovación del Poder Judicial»

–¿Compensa la coalición con Ciudadanos en el País Vasco a costa de la crisis que les ha abierto con el PP vasco y con Alfonso Alonso? ¿Tanto aportan las siglas de Ciudadanos?

–La unión del centro derecha es un reto pendiente que tenemos que ir resolviendo en todos los territorios. La unión no es sólo en términos cuantitativos, sino, sobre todo, en términos cualitativos. Cuando el centro derecha se une, sea postelectoralmente, como ha ocurrido en los Gobiernos autonómicos, o preelectoralmente, como es el caso de esta coalición o la que firmamos en Navarra, podemos aglutinar a muchos votantes que por la dispersión de las opciones de centro derecha a veces hasta pueden quedarse en casa.

–Pero tal y como se ha gestionado el acuerdo con Arrimadas y la posición en la que queda Alonso, lo que parece que se espera o que se busca es que dimita. ¿Esa decisión de apartarse ayudaría a calmar la tensión?

–El proyecto de coalición está por encima de las personas. Aquí los protagonistas no somos los políticos, el protagonista es el proyecto, un paso importante para ofrecer una opción no nacionalista a los vascos.

–¿Por qué se queja la dirección vasca de que lo han negociado a sus espaldas? ¿Usted informó a Alonso y le consultó sobre lo que estaba negociando con Arrimadas?

–El viernes fue un día importante en nuestro proyecto, como en su día lo fue Navarra Suma. Un proyecto gracias al cual gobernamos en Pamplona. PP+Cs significa un paso firme en la unión del centro derecha para ofrecer una alternativa al nacionalismo y a la izquierda. Esto es realmente importante y por lo que seguiremos trabajando sin descanso. El propio Alonso ha mostrado su interés en este proyecto en reiteradas ocasiones. La unión nos favorece a todos. Sabíamos que esta negociación iba a ser compleja y que no se despejarían muchos matices hasta el último momento. Por eso se le llamó para que acudiera a Madrid a analizar antes de la firma el borrador del documento final.

–Quizás el problema es que el PP vasco no quería esta coalición. Ni en el PP vasco ni en otras organizaciones regionales convence diluir las siglas.

–No se pierden las siglas porque la fórmula acordada permite que estén visibles las de los dos partidos.

–Ellos alegan que se les coloca de igual a igual, cuando en el País Vasco, por ejemplo, es en favor de un partido que no tiene representación ni en el Parlamento vasco ni en el Congreso por esta circunscripción.

–No hay que olvidar que la fragmentación del centro derecha ha dado como resultado que Iglesias sea vicepresidente y Sánchez, presidente. El mayor aliado de Pedro Sánchez es la fragmentación de quienes estamos de acuerdo en lo fundamental. Y si alguien quiere ver qué pasa cuando nos unimos, que llame a la puerta del Palacio de Cibeles, y le abrirá José Luis Martínez-Almeida, o que llame a la Puerta del Sol, y verá que dentro está Isabel Díaz Ayuso. En Álava, por separado, no conseguimos ningún escaño ni en las elecciones generales de abril ni en las de noviembre, y, sin embargo, la suma de votos del PP y de Ciudadanos hubiera arrebatado un escaño a Bildu. No hay duda de que en el País Vasco necesitamos reorganizar una alternativa al nacionalismo y a un PSOE entregado al PNV.

Hay quien ha pasado de quejarse por hablar con Vox a quejarse de los pactos con Cs. Sin embargo, entre PP y Cs hay pocas diferencias

–¿Entendería que, igual que no se ha producido la coalición en Galicia, Ciudadanos haga lo mismo en Cataluña? Con eso amenazó esta semana Arrimadas.

–Cuando lleguen las elecciones en Cataluña volveremos a sentarnos para ver cómo afrontamos ese reto. Allí venimos de unas elecciones en las que Ciudadanos consiguió articular una alternativa en solitario, pero la situación es ahora distinta a la vista de los resultados de las últimas elecciones generales.

–¿Ciudadanos está obligado a ceder por sus malos resultados de noviembre?

–En Galicia el PP gobierna con mayoría absoluta y lleva gobernando desde hace muchos años. En Cataluña los resultados de Ciudadanos no han servido para evitar que gobierne el independentismo. En Cataluña deberemos actuar pensando qué es los mejor para Cataluña y para el conjunto de España.

–¿Lo que quieren es repetir la misma fórmula del País Vasco?

–Así ha venido defendiéndolo el líder del PP de Cataluña y la «número uno» por Barcelona, no es una propuesta que promueva yo en solitario. Por supuesto que por nosotros no va a quedar que el proyecto de España Suma salga adelante después del éxito que ya hemos visto que tuvo en Navarra.

–Allí Gobierna el PSOE con la abstención de EH Bildu.

–Pero fuimos la opción más votada y conseguimos el gobierno de Pamplona. Allí Ciudadanos apenas tenía nada, ¿no? Y, sin embargo, también fuimos generosos y les incorporamos con una importante representación. De hecho, tienen tres diputados en el Parlamento y otros tantos concejales. En el País Vasco necesitamos unirnos porque es una situación difícil.

–¿Este proceso de unión autonómica debe concluir en una coalición electoral entre PP y Ciudadanos para las generales?

–El presidente Pablo Casado ofreció en una reunión plenaria, con diputados y senadores, una coalición con Ciudadanos antes de las últimas elecciones, e incluso planteó que pudiera haber una sobre representación de Ciudadanos a cambio de que pudiera integrar a todo el centro derecha bajo las siglas del Partido Popular. Esto hubiera significado que España Suma habría ganado las elecciones y en vez de haber estado negociando la composición de las Mesas del Congreso y del Senado, habríamos negociado la composición de los ministerios con el resto de fuerzas políticas que defienden la Constitución. Nuestra oferta de España Suma sigue vigente. En Asturias tenemos una coalición, PP Foro. En Navarra, Navarra Suma. Y vamos a seguir articulando esta unidad en todos los territorios donde sea posible. Aquí lo importante no es a qué partido pertenece cada escaño o cada puesto en una lista, sino que las personas que se sumen al proyecto representen el amplio espectro del centro derecha.

–Cuando presentaron España Suma, Ciudadanos les hablaba de tú a tú. Ahora tienen 10 escaños. En su partido algunos dicen que la absorción caerá por su propio peso sin cesiones ni necesidad de maquillar sus siglas.

–Es evidente que la situación ha cambiado. Pero el espacio del centro derecha sigue fraccionado. Y es cierto que tienen diez escaños, pero gobiernan con nosotros en muchos ayuntamientos y en Parlamentos autonómicos muy importantes. La unión del PP y Ciudadanos nos colocaría como primer grupo del Congreso. La suma del PP y de Ciudadanos no es una suma, es una multiplicación. Tenemos que ser conscientes de que si seguimos divididos el PSOE se queda. Y de que si no somos generosos y no actuamos con sentido de Estado no estaremos a la altura de lo que quieren los españoles. La mayoría quiere un partido grande, que pueda enfrentarse a Sánchez, y no varios partidos que peleen por un espacio en la oposición.

Tendremos presencia en las elecciones gallegas. Aunque lo importante es conseguir maximizar el resultado e ir a donde podamos ayudar. No se trata de estar por estar

–¿Es un mensaje para Alfonso Alonso y los barones del PP que ponen pegas a la estrategia de Madrid?

–No, es una posición común consensuada con nuestros presidentes autonómicos en un almuerzo tras un Comité Ejecutivo

–¿Cree que Ciudadanos ya no se diferencia en nada del PP?

–En momentos tan excepcionales como éste todo se polariza y hay que elegir entre estar con Pedro Sánchez o estar con aquellos que queremos que Pedro Sánchez no siga en Moncloa. Hay quien ha pasado de quejarse por hablar con Vox a quejarse de los pactos con Cs. Sin embargo, entre el PP y Ciudadanos hay pocas diferencias en lo fundamental, y prueba de ello es que gobernamos juntos en muchos sitios y podemos actuar con una sola voz.

–¿Usted, como otros dirigentes de su partido, se siente más cerca y más cómodo con Arrimadas que con Ortega Smith?

–Tengo buena relación con los dos, pero gobernamos con Ciudadanos y no con Vox. Creo que Vox está colocando encima de la mesa cuestiones que no son prioritarias ni útiles para España, y que sí parecen estar pensadas para ser útiles a Pedro Sánchez, que necesita la división del centro derecha para mantenerse en La Moncloa. Mientras sigan dejándose utilizar por Pedro Sánchez continuará gobernando la izquierda.

–Desde fuera da la impresión de que Vox está todo el día poniéndoles la zancadilla. ¿Es realmente así o se llevan por detrás mejor de lo que parece?

–Nuestra relación es buena. Hay diálogo fuera del Parlamento sobre cuestiones importantes y nuestros dirigentes territoriales también tienen una interlocución permanente con ellos.

–¿Entonces van de farol con los órdagos que les plantean cada vez que pueden? ¿O con los vetos a los Presupuestos?

–No voy a negar que los dirigentes de Vox han atacado más a nuestros representantes que a los de Podemos en los debates electorales, por ejemplo. Unos competimos por gobernar España y otros sólo lo hacen por crecer electoralmente. Pero nosotros vamos a gobernar y vamos a ejercer nuestra labor en la oposición como si Vox no existiera porque entendemos que es más importante hablar de los temas de los ciudadanos que de los problemas de Vox.

–¿El «pin parental» preocupa a los ciudadanos o sólo a Vox?

–Desde luego al que más ocupa es a Pedro Sánchez. Pero no habrá «pin parental» que tape el escándalo Ábalos.

–Dicen que la cuarta mayoría absoluta de Feijóo asusta en Génova porque ensombrecería el liderazgo de Casado.

–La cuarta mayoría absoluta de Feijóo sería la mejor de las noticias. Vamos a ayudarle en todo lo que podamos en esta campaña porque es un activo muy importante del PP, que ya lo era cuando Casado asumió la Presidencia del PP. En el Comité Ejecutivo del partido hay colaboradores muy estrechos de Feijóo, con los que se trabaja y a quienes se escucha a diario. Y estamos convencidos de que es una persona con la que hay que contar siempre, y tener en cuenta su consejo.

–¿«Ayudarle» es no estar en Galicia en campaña, tener poca presencia y respetar la autonomía del partido gallego?

–La dirección nacional está para ayudar y haremos lo que se acuerde entre los comités de campaña.

–¿Pero la intención de ustedes es ir y hacer campaña allí?

–Sí, tendremos presencia. Aunque lo importante es conseguir maximizar el resultado e ir a aquellos lugares donde podamos ayudar. No se trata de estar por estar.

–¿Esa cuarta mayoría absoluta de Feijóo será la confirmación de que la estrategia del Partido Popular a nivel nacional debe ser la moderación y no apartarse del centro?

–Desde que Pablo Casado llegó a la dirección nacional del partido hemos ido creciendo en apoyos. En la etapa de gobierno, y con una determinada estrategia, perdimos «plazas» importantes que hemos conseguido recuperar, lo cual prueba que el apoyo al PP está subiendo. Y si de lo que se trata es de abarcar todo el espacio desde el centro hasta el centro derecha, la unión con Ciudadanos, como hemos hecho en el País Vasco, es una decisión acertada.

–Recuperaron esas «plazas», pero sin mayorías, y con una caída de escaños en el Congreso muy importante. Por eso le preguntaba que, si Feijóo logra otra mayoría absoluta, ¿ahí estará la prueba de que su estrategia de moderación y en el centro es la acertada para seguir creciendo a nivel nacional?

–El camino para seguir creciendo es construir un partido de mayorías, tener un partido abierto, pero muy claro en los planteamientos. Feijóo forma parte de nuestro proyecto y su éxito es el del PP.

–¿Qué creen que hay detrás del «caso Ábalos»?

–La reunión de Ábalos con la vicepresidenta de Maduro es una reunión de Pedro Sánchez con Maduro. No hay diez versiones del «caso Ábalos», hay diez mentiras y antes de que se demuestre que Ábalos pisó suelo español con la señora Delcy, y todo lo que hay detrás de este caso, Sánchez debería dar una rueda de prensa y contar lo que se va a ver en esas cintas. Al final, Pedro Sánchez va a tener que ir a una rueda de reconocimiento en vez de a una rueda de prensa.

–¿Lanzan la acusación en base a sospechas o a información?

–El Juzgado de Guardia ha admitido a trámite la denuncia presentada por el PP. Denuncia que estaba paralizada en Fiscalía y esa admisión a trámite también ha permitido salvaguardar las cintas. Hay un juez que ha visto la comisión de un posible delito y ha decidido investigarlo. La Justicia ha decidido tomar cartas en el asunto.

A la vista de las informaciones conocidas, los de Podemos no son los únicos que estaban en tratos con la dictadura chavista. También hay gente del PSOE en tratos con ellos

–¿Y si todo fue para evitar un incidente diplomático, una expulsión obligada y una crisis con Maduro que perjudicaría a nuestros intereses económicos en Venezuela?

–¿Pero qué incidente diplomático puede haber? La señora Delcy Rodríguez tiene prohibida la entrada en territorio comunitario y no tendría que haber aterrizado en España. No puede valerse de sus amistades dentro del Gobierno con Podemos para pisar suelo español e introducir incluso presuntamente maletas en territorio español sin pasar por un control de seguridad. Han puesto al Gobierno de España al servicio de Maduro y las informaciones que estamos conociendo del embajador de Zapatero, del señor Morodo, que al final parece que también podría estar en tratos con la dictadura de Maduro, hacen que todo adquiera más relevancia y gravedad. Todo lo que decíamos antes de Podemos, sobre que estaba al servicio de la dictadura chavista, podemos decirlo ahora del PSOE y de Zapatero.

–Zapatero estuvo haciendo una labor de mediación, ¿no?

–¿Entre quién y para quién?

–En teoría entre Maduro y la oposición. Otra cosa es que se discuta esa función.

–¿O entre Morodo y Chávez? Parece que la labor de mediación es más mercantil que social.

–¿Está vinculando a Zapatero, a Sánchez y al PSOE con intereses económicos en su relación con el Gobierno de Maduro?

–A la vista de todas las informaciones conocidas, los de Podemos no son los únicos que estaban a sueldo de la dictadura chavista. También hay gente del PSOE que estaba en tratos con ellos y alguien tiene que dar una explicación. Por mucho menos, en la pasada Legislatura, montaron comisiones de investigación.

–¿A qué «gente del PSOE» se refiere?

–Iglesias y la gente de Podemos han sufrido una metamorfosis y se han aburguesado. Ha sido sentarse en el sillón azul y ya hasta celebran los cumpleaños dentro de los Ministerios. La pobreza infantil, la pobreza energética, la emergencia nacional, todo ha pasado a un segundo plano porque lo que les importa ahora es que Irene Montero sople las velas en su despacho rodeada de toda su pandilla con cargo dentro del Ministerio. A los de Podemos no les importa ser incoherentes a la hora de controlar el poder. Esas incoherencias hacen que toda la bancada socialista aplauda a Podemos, y a la inversa, de tal manera que unos y otros se han hecho indistinguibles, y esa unión hace que las cuestiones de Podemos arrastren al PSOE.

–¿Pero a qué dirigentes del PSOE señala cuando dice que están «en tratos» con Maduro?

–Creo que debe preguntárselo al PSOE.

–¿De verdad no hay ningún canal de diálogo discreto entre Gobierno y oposición?

–La visita de Casado a Sánchez pensamos que abriría un canal de diálogo.

–Me refiero a ese diálogo de Estado, al margen de la presión mediática, que siempre ha habido hasta ahora entre oposición y Gobierno.

–El PSOE tiene primero que decidir si quiere un diálogo sincero con nosotros. Hay muchos temas en los que podemos estar de acuerdo, que trascienden incluso la Legislatura y el color del Gobierno. Un ejemplo son las pensiones. Pero si la primera noticia que conocemos es que quieren romper el principio de solidaridad de la caja única de la Seguridad Social y partirla en diecisiete trozos, para atender los intereses de Sánchez, es evidente que no tienen ningún interés en dialogar con nosotros. Sólo quieren dialogar con ERC y Podemos.

–¿En tanto no se rompa la mesa con el independentismo, dure lo que dure, ustedes no se sentarán a negociar la renovación del Poder Judicial?

–No sólo eso. Mientras una diputada por Madrid sea fiscal general es muy difícil que nosotros podamos sentarnos a hablar de Justicia con el PSOE. El PSOE ha copado el poder ejecutivo y ahora también quiere el control del Poder Judicial. Lo ha hecho a través de su diputada por Madrid y lo quiere hacer también a través del Consejo General del Poder Judicial. Pedro Sánchez tiene dos ejes de actuación en estos momentos, y ya no son la pobreza energética ni la pobreza infantil ni ninguna de las cuestiones que decía que le importaban hace unos meses. Ahora es el CGPJ y la «mesa» con ERC. Éstas son las dos cosas que ocupan al Gobierno.

–Este pulso, lo justifiquen con la razón que sea, implica mantener cuotas de poder en las instituciones que ya no se corresponden con la mayoría que consiguieron en las últimas elecciones. No parece muy democrático.

–Todos los españoles hubieran preferido que la Fiscalía se hubiera quedado bloqueada en vez de este nombramiento. A veces los españoles prefieren quedarse como están en vez de avanzar hacia el abismo. El PSOE sabe que necesita controlar la Justicia para mantener sus pactos vivos, y ya estamos viendo cómo los presos están saliendo a la calle mientras el Gobierno mira para otro lado.

–Hay sectores de la Justicia molestos con este bloqueo provocado por la política.

–Yo lo que percibo es un gran malestar en toda la carrera judicial por el nombramiento de Dolores Delgado. Y también percibo malestar por las presiones del Gobierno para meter en el Consejo a Podemos, a ERC y a sus socios. Hoy el PP es garantía de que en el CGPJ no entran ni los independentistas ni los de Podemos.

–Interpreto bien si concluyo que están dispuestos a mantener esta posición de resistencia a la renovación incluso durante toda la Legislatura.

–El señor Sánchez tiene que aceptar nuestro pacto por la Justicia y las modificaciones propuestas por el Partido Popular en el sistema global de elección de los vocales antes de poder sentarnos a hablar de estas cuestiones.

–¿A dónde cree que va la «mesa» de negociación con ERC?

–Es una mesa camilla en la que manda Torra y en la que Pedro Sánchez se sienta y se levanta cuando los independentistas dicen. Torra le ha puesto hasta la fecha y que un inhabilitado maneje así al presidente del Gobierno está dañando a la institución que representa. Ya dijimos hace unos meses que, si el centro derecha no iba unido, Torra acabaría decidiendo, y Torra está decidiendo hasta la agenda del presidente del Gobierno. Esa mesa camilla se forma para que Sánchez siga en La Moncloa, pero no terminará bien porque nosotros nos vamos a oponer a todo lo que sea romper la unidad nacional y no vamos a permitir que lo que importa a todos los españoles lo voten unos pocos por decisión de Torra. En esa mesa Sánchez acabará de nuevo engañando a Torra porque puede llegar a comprometerse a algo que no está en su mano cumplir.

–Si lo que sale es una reforma del Estatuto, más finaciación y un tripartito, ¿sería una solución válida para el problema catalán?

–Si se pactan cesiones en competencias, ruptura de la caja única o de la igualdad entre todos los españoles estaremos enfrente para frenar esa política de cesiones. No se puede defender lo de uno rompiendo lo de todos. Sólo unidos somos fuertes y útiles. No vamos a permitir en ningún caso que Sánchez haga lo que está haciendo, que es buscar subterfugios para conseguir sus objetivos.


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